Lisboa - El ministro de Salud, José Van-Dúnem, afirmó el miércoles, en Portugal, que la prevalencia de 2.1 de seropositividad en Angola se debió a la guerra que impedía el movimiento de personas de países africanos con tasas elevadas.
Hablando sobre el tema "Respondiendo a la infección VIH - El papel del liderazgo político", el gobernante afirmó que con la paz, alcanzada hace siete años, el país está a rehabilitar las carreteras e infraestructuras destruidas, lo que torna un atractivo de personas de países vecinos con elevado índice de VIH.
Pero, subrayó en el país existe una Comisión Nacional de Lucha contra el SIDA, liderada por el Presidente de la República, José Eduardo dos Santos, lo que torna esta lucha en una cuestión multisectorial.
Ese liderazgo permitió la unión de varios ministerios, lo que posibilitó al país la introducción de tratamiento con antiretrovirales con recursos propios y generalizarlo.
Para Santo Tomé y Príncipe, las contribuciones de las acciones bilaterales y los esfuerzos del Estado, la movilización social y la organización implican la participación del Gobierno del referido país en la lucha contra el VIH/SIDA.
La situación también es preocupante, pues la tasa de prevalencia de Santo Tomé y Príncipe es de 1.5 por ciento, y el país se ve incapaz de sustentar el acceso al tratamiento de enfermos.
Cabo Verde, con una tasa de 0.8 por ciento, afirma haber una tendencia para el estancamiento de la propagación, gracias al aporte internacional y al esfuerzo del Gobierno.
En Guinea Bissau, con el conflicto armado en 1998, hubo una propagación significativa del VIH y ruptura de financiamiento por parte de la comunidad internacional, lo cual llevó al Gobierno a crear planes estratégicos multisectoriales, con la participación de su primer ministro.
Para la ministra portuguesa de Salud, Ana George, la cooperación es el arma para mejorar la lucha contra el VIH/SIDA en los países de la CPLP y que el memorando firmado permitirá a los enfermos ejercer sus derechos humanos, eliminándose así la discriminación y el estigma.
Añadió que se registra, hace ocho años, un decrecimiento global de la propagación del virus, pero que el SIDA continúa a ser una amenaza.
George Sampaio, enviado de las Naciones Unidas para la tuberculosis, afirmó, en la apertura, que la CPLP puede contribuir para el desarrollo de los objetivos del milenio, con políticas, coordinación y refuerzo de solidaridad y las alianzas, afirmando que la lucha contra las grandes endemias tiene de estar en el topo de las prioridades de la comunidad.
Entre tanto, Luís Gomes Sambo, que felicitó el programa del encuentro de la CPLP, enfatizó que en el mundo el número de personas infectadas no para de crecer y que 1.9 millones de nuevos casos son registrados todos los años.
Agregó que la seroprevalencia en los países de África subsariana varía entre un por ciento y 25 por ciento y que el SIDA es la principal causa de la mortalidad con 72 por ciento de óbitos en el mundo.