Manila - Las fuertes lluvias e inundaciones de esta semana causaron 66 muertes en la capital de Filipinas, Manila, y afectaron a más de dos millones de personas.
Los quipos de emergencia trabajaban este sábado para entregar alimentos y material de primera necesidad a los afectados.
Las inundaciones, que dejaron el 80 por ciento de Manila bajo el agua al comienzo de la semana, redujo considerablemente y permitió que muchas personas regresaran a sus hogares. Sin embargo, más de 100 pueblos y ciudades del norte permanecen inundadas.
El director de Defensa Civil, Benito Ramos, informó que 441.000 personas instaladas en albergues provisionales necesitaron de ayuda para al menos otros siete días.