Bogotá - El nuevo Presidente colombiano, Juan Manuel Santos, dijo el sábado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que está "abierto" al diálogo para poner fin a la violencia, pero con la condición de que la guerrilla renuncie "a las armas, el secuestro y al narcotráfico".
"Mientras no liberen a los rehenes, continúen cometiendo actos terroristas, en cuanto no devuelvan a los menores reclutados a la fuerza, continúen minando y contaminando los campos colombianos, continuaremos enfrentando a todos las violencias, sin excepción", advirtió Santos en su discurso de toma de posesión.
Esa fue su respuesta al mensaje del líder máximo de las FARC, Guillermo León Sáenz, conocido como "Alfonso Cano", quien propuso al nuevo Gobierno "conversar" para superar la "terrible situación" que vive el país, en un mensaje gravado en el "mes de julio" y divulgado la semana pasada.
"A los grupos armados ilegales que invocan razones políticas y hoy hablan nuevamente de diálogo y negociación, les digo que mi Gobierno estará abierto a cualquier conversación que busque la erradicación de la violencia y la construcción de una sociedad más prospera, igualitaria y justa", resaltó Santos.
Juan Manuel Santos asumió el domingo la Presidencia de Colombia para un mandato de cuatro años, sucesor en el cargo a Alvaro Uribe.