Río de Janeiro - El Gobierno de Brasil retrocedió y decidió no promover la legalización del aborto, uno de los puntos más polémicos de un programa sobre derechos humanos aprobado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, informó el martes el ministro brasileño de Derechos Humanos, Paulo Vannuchi.
El plan de los derechos humanos, autorizado en diciembre último, orientaba al Legislativo a elaborar leyes para descriminar el aborto, regularizar las uniones civiles entre homosexuales y las cuestiones relacionadas a la investigación de las torturas cometidas durante la dictadura militar (1964-1985).
Vannuchi explicó a la Agencia Brasil que el Gobierno desistió del aborto y del intento de prohibir la exhibición de símbolos religiosos en edificios públicos, dos puntos polémicos que fueron duramente criticados por el Episcopado.
Además de eso, será eliminada una propuesta que sugería la realización de audiencias previas a los juicios de conflictos agrarios entre hacendados y movimientos sociales, lo que generó protestas de los sindicatos de productores agrícolas.